Mar
31
No va de tecnología
publicado en aprendizaje colaborativo, educación |
Mar
31
En realidad no va de tecnología…
Los educadores vamos pasando de encontrar el uso de las TIC en las aulas como algo atractivo, que engancha por la forma de presentar contenidos, por su interactividad, a encontrarnos con que el darle la bienvenida al uso de las TIC nos obliga a revisar qué se enseña, cómo se enseña y cómo se aprende.
¿Qué se enseña?……¿Datos? ¿Memoria? puede que ya no
¿Cómo se enseña?… ¿Profesor enseña de un libro? ¿Profesor habla, alumnos escuchan? quizás ya no
¿Cómo se aprende?…. ¿Memorizando? seguro que no
El uso masivo de las TIC , según el controvertido informe Bangemann , «… dota a la inteligencia humana de nuevas e ingentes capacidades, y constituye un recurso que altera el modo en que trabajamos y convivimos»
Reflexionando un poco sobre esto, lo cierto es que efectivamente el modo de hacer las cosas está cambiando en todos los ámbitos de nuestra vida.
En cuanto al modo de convivencia y comunicación, sólo tenemos que fijarnos en nuestros estudiantes enviando de forma constante mensajes de texto con sus móviles en casi cualquier situación, incluso nosotros mismos muchas veces miramos ya más el correo electrónico que el contestador telefónico de casa. Muchos tenemos un blog en el que hacemos partícipe a nuestros familiares y amigos de nuestros pensamientos e inquietudes o de los eventos que acontecen en nuestras ajetreadas vidas sin tiempo material para “contarlo” en persona o por teléfono como solía hacerse. Sí, en muchos casos nuestros familiares ven a los niños crecer a través de las imágenes de un blog o de la visita a la dirección web de una de las páginas de almacenamiento de imágenes a las que las subimos, convertidas en galerías o presentaciones.
Tenemos a nuestra gente en un universo plano en la distancia y en el tiempo, siempre disponibles en nuestra lista de la aplicación de mensajería instantánea que utilizamos o en la red social de turno a la que pertenecemos y así podemos relacionarnos con tantas personas que se han cruzado en nuestras vidas en un momento u otro mediante textos cortos (twitter), galerías de fotos, de vídeos…
El modo en que trabajamos en muchos casos también ha cambiado con la presencia de las tecnologías dando paso a un modelo colaborativo en el que se recogen las aportaciones de un equipo.
Muchos profesores ya utilizan estas formas en sus clases utilizando blogs, wikis o aplicaciones como Google Docs que posibilitan la colaboración en cualquier lugar y en cualquier momento con la única condición de tener un ordenador conectado a Internet.
La búsqueda de información es más rápida que nunca como leemos en esta interesante historia de un bibliotecario americano, de la que traducimos parte, que nos hace reflexionar sobre quién tiene la información en la era digital. Muchos pensaríamos que Google, ¿no?
“Hoy un profesor me envió un correo electrónico con una pregunta de referencia que sabía que se encontraba en un libro que estaba empaquetado en una caja. Así, como periodista intrépido me puse a buscar online, consulté muchas bases de datos, utilicé Google, pero nada…
Así seguí una hora dándome cuenta de que el libro ese era la forma mejor de conseguir la información. Pero estaba en la caja.
Lo que es una buena demostración de que no todo está aún online y que a veces lo que necesitamos es la MEJOR herramienta y no cualquiera.
Y al final pensé en mi red de contactos de Twitter, que contiene muchos bibliotecarios. Envié el título del libro y en un minuto encontré una bibliotecaria que tenía acceso al libro (gracias Jill!) y pudo encontrar la respuesta a la pregunta.
Así que a pesar de que no tenía el libro a mano, pude dar con la solución a la pregunta porque tengo una red de contactos”.
Y eso es lo que dice el conectivismo : “el conocimiento está en las redes”.
Sí, en realidad no va de tecnología






