Feb
1
Aprender por experiencia real
publicado en ciencias, educación |
Feb
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Recibimos este correo en el que tres profesoras de nuestra Comunidad: Tere, Mercedes y Estrella comparten con nosotros el relato de un viaje y sus reflexiones educativas en torno al mismo:
“Desde luego, la mejor forma de aprender es la de la experiencia real.
Acabamos de llegar de un miniviaje a Aracena en honor a Santo Tomás de Aquino donde hemos tenido ocasión de visitar la Gruta de las Maravillas, algo más de 1 km de visita en su interior modelado por el proceso kárstico, maravilladas ante las formaciones naturales de estalactitas y estalagmitas a las que ha dado lugar la disolución del carbonato cálcico por el agua a lo largo del tiempo.
Las tres profesoras, amigas desde los tiempos de la Universidad, extasiadas ante la belleza del conjunto salpicado de lagos en calma, pensamos enseguida en nuestros alumnos y en cómo una experiencia de este tipo puede ayudar en la comprensión de estos temas de ciencias.
Las tres coincidíamos en lo fácil que se aprende así, inmersos en la experiencia y llegamos a la conclusión que si no es posible la experiencia real, los mundos virtuales o las simulaciones pueden echar una mano en este sentido.
Completamos nuestra escapada con una visita a la Mina Peña de Hierro en la localidad cercana de Nerva, una mina a cielo abierto (corta), que hace muy poco ha dejado de estar operativa desde la época romana.
Un guía especialista, un ingeniero, nos contó al grupo interesantes historias sobre la misma como su riqueza en piritas, goetita, o la presencia de vida en las aguas del Río Tinto a pesar de su ph ácido: organismos extremófilos de los que se han encontrado más de 300 especies, que se alimentan de metales y colaboran en la coloración rojiza de sus aguas debido a procesos redox.
Y no podremos olvidar el paisaje que nos ha dejado la explotación del antiguo Cerro Colorado (hoy día un enorme agujero en tonos ocres, con terrazas escalonadas), que nos recordó a las fantásticas imágenes del Gran Cañón (USA) que circulan por Internet (salvando las diferencias de profundidades) y que algunas aún no hemos tenido la suerte de visitar.
Allí además pudimos inmortalizar estos momentos tomando imágenes con nuestras cámaras digitales.
Una vez de vuelta a casa, nos surgen ganas de ahondar en el tema y para ello nada mejor que Internet para buscar información o si queremos podemos poner las imágenes que hemos tomado a disposición de todos en Wikimedia Commons donde ya hay alguna o en Flickr .
O podemos hacer una presentación con ellas en Impress y colgarla en Slideshare por ejemplo para que nuestros alumnos la vean o incluso y como alguna de nosotras conoce Atenex, realizar una udi con actividades.
La vida real está llena de oportunidades de aprendizaje que podemos explotar en nuestras clases. Se nos ocurrió que podíamos animar a nuestros estudiantes a utilizar sus cámaras digitales , la del móvil por ejemplo, para captar momentos científicos que tengan la oportunidad de vivir , que luego podrían compartir con el resto de la clase realizando alguna producción multimedia.





